


No faltó el día de la isla privada, sólo para el grupo, PARADISIACO.


La Garganta de Diablo, así le llaman a la mayor caída de agua de las cataratas. Sita en el lado argentino, es simplemente majestuosa. Pese a la espuma no pude divisar ningún sargo, je je je.

Panorámica de la playa de Copacabana desde el Pan de Azucar, nombre de dos montículos localizados a unos 600 ó 700 metros de altitud (ya no recuerdo), desde el que las panorámicas no tienen desperdicio. Se sube con un teleférico que asusta, pues está compuesto de cristalera. Se escucharon varios gritos mientras subiamos, no apto para cardiacos.

Asimismo, fuimos a Maracaná, el Templo del Fútbol, a ver una final entre dos equipos de mucha rivalidad, el Flamengo y el Botafogo (nos comentaron que era como un Barsa- Madrid). El partido fué malísimo, que al apostre ganó el Flamengo, pero era todo un espectáculo ver a las aficiones, me quedé boquiabierto ante tal pasión futbolera.
LA noche antes de la vuelta, Cena de Gala con todo el bombo y platillo, y como no podía ser de otra manera, fotito con las pitiquis cortesía de mi esposa (qué encanto), me sacaban dos palmos, menudas tiarronas y menudas......
Ya de vuelta, y tras un porrón de horas de avión, en el aeropuerto de hondarribi estaban esperándome Eulo e Iker, adivinais para qué? Puer Eulo le trajo a mi mujer a casa con todos los trastos, mientras Iker me llevó hasta el Paseo Nuevo de Donosti, lugar donde se celebraba el Campeonato de Gipuzkoa, con horario de 14:00 a 18:00. Reconozco que me lo tomé con bastante filosofía y tranquilidad. Tras dar unas vueltas, al final encontré un txoko entre varios pescadores y para el asombro de la galería, incluso el mío propio, me puse a sacar pescado como un loco. Vamos, que en una hora me hice con el campeonato, vaya, que gané. Lo que hace tener suerte..... Saludos a todos bichines.
