Muy buenas
amig@s bloger@s, este año los reyes se han retrasado un poco, pero la espera ha merecido la pena, pues me han obsequiado con una renovación de equipo, tanto informático como de captación de imágenes, es decir, cámara de fotos. Por esta razón, y debido a que he tenido que readaptarme a los citados cambios, me he retrasado en la publicación de entradas. Lo que llevamos de mes, he salido dos veces a pescar sargos, una en compañía de Iker y otra en compañía de Eulo, y he aquí los escuetos resultados.
DOMINGO DÍA 9 DE ENERO.
Para esta ocasión, Iker y quien suscribe optamos por un pesquero de poco calado, de esos que tanto me gustan, pues se obliga al pescado a arrimarse a la orilla y la acción de pesca se desarrolla con bajos de línea muy cortos, con lo que hay que andar muy finos para clavar el pescado. No olvidemos que en estos emplazamientos la boya raramente se hunde, por lo que debemos clavar el pescado en el mismo instante en que la boya comienza a desplazarse de forma súbita y a mucha velocidad.

Aquí vemos a Iker a ras de agua preparado para dar buena cuenta de nuestros amigos los sargos. Señalar la concentración en zonas muy concretas del pedrero. En unas puestas no tocaban la gamba, mientras que en otras la actividad era elevada.

Como bien se aprecia en la imagen, el fondo era prácticamente inexistente, pero los mejores sargos se capturaron donde "no había agua". Había que jugar mucho con la corriente y las series de olas que, todo sea dicho de paso, en estos emplazamientos de poco calado, suelen ser contínuas y dificultan seriamente la pesca.

Iker no perdía ojo a los devenires de la boya. Hay que estar muy atento porque si no andas vivo, el sargo te come la gamba y no hay forma de clavarlo. No fue impedimento para un iker inspirado.

Las contínuas series de olas nos lo ponían realmente difícil, pero es uno de los atractivos de esta modalidad.
Ya finalizada la jornada, éste fue el resultado. No fue muy numerosa la pesca, pero si el tamaño de las piezas capturadas. Una agradable mañana con la inmejorable compañía de mi amigo iker.
SABADO 15 DE ENERO
Habiendo quedado el sábado tanto con Iker como con Eulo, Iker causó baja de última hora, por lo que los dos restantes nos desplazamos hacia aguas bizkainas en busca del refugio de las grandes olas que azotaban ese día. Destacar que cambiamos de zona de pesca hasta en tres ocasiones, pues la ausencia de pescado era abrumadora, pero "a la tercera la vencida". La perseverancia tuvo su resultado, de modo que de vacío no nos vinimos.
Optamos por un emplazamiento muy similar al de la semana anterior con Iker, pero no se trataba del mismo lugar (no me gusta repetir los pesqueros). Las resacas entre las constantes series de olas eran brutales, y saber donde estaba trabajando el macizo se convirtió en tarea principal. Tras mucho observar la dirección de la corriente pudimos dar con ellos. Estaban a unos 50 metros hacia la derecha de nuestra posición, todo ello a consecuencioa de los remolinos que, bajo el agua, desplazaban el macizo hasta el luagar donde éste paraba y, por ende, los sargos estaban comiendo.

Era necesario buscar aguas con remanso, en las que poder aguantar la boya y esperar a que los peces entrasen a la puesta. Les llevó su tiempo, pero al final no pudieron resistirse al potente poder de atracción del "Macizo Torres".

Con un frío intenso, el sol nos regaló unos momentos de calor natural, lo cuál se agradeció sobremanera.

Con mas ganas de entrar en el coche que de quedarnos en las rocas, postergamos la foto hasta la llegada al pueblo. Discreto resultado con unos sargos cada vez mas esquivos y ausentes. Un abrazo a tod@s y suerte en vuestras salidas de pesca.